Fundadora de New Life

Queridos padres de intención,

Mi nombre es Dr. Mariam Kukunashvili, fundadora de New Life, una red global de clínicas de fecundación in vitro y donación de óvulos y agencias de subrogación, que actualmente opera en nueve países. Mi historia me ha conducido a una de las experiencias más gratificantes que jamás habría podido soñar: regalarle la dicha de la paternidad a más de 7.000 familias alrededor del mundo. Sin embargo, no siempre supe que esta sería la historia que tendría para contar.
Al crecer, tuve una hermosa familia. Mi madre era profesora y mi padre era catedrático en la Academia Estatal de Arte de Tbilisi. Siempre ansiaba por el día en que formaría mi propia familia, pero quería dedicar mi vida a ayudar a otras familias primero, por lo que fui a la Universidad Estatal de Medicina de Tbilisi. Luego de graduarme, trabajé en el departamento de cuidado de emergencias como nurse, previo a convertirme en doctora de guardia durante el turno nocturno. Durante el día, dedicaba mi tiempo íntegramente a trabajar en los proyectos de cuidado de la salud de las comisiones de la Unión Europea y de la Embajada de Estados Unidos.
En el medio de eso, me enamoré y me casé con el hombre más maravilloso que jamás había conocido. Estábamos muy felices y entusiasmados por construir nuestra propia familia juntos.
Sin embargo, luego descubrimos que “yo soy infértil”.
Yo estaba asustada. Yo había estado soñando en ser madre durante mucho tiempo, pero ¿era si quiera posible? ¿Aún sería capaz de tornar realidad mi sueño? ¿Cómo podría hacer feliz a mi marido si no podía tan solo darle el hijo que él deseaba? ¿Podría él seguir amándome tal como lo había hecho hasta entonces? Tenía demasiadas preguntas, pero muy pocas respuestas.
Por la naturaleza de nuestros trabajos por aquel tiempo, mi marido y yo estábamos económicamente bien; pero igualmente los tratamientos de infertilidad eran caros e incluso con nuestros ingresos nos tomaría al menos seis meses ahorrar el dinero suficiente para intentar realizar los estímulos y la fecundación in vitro, sin garantías de que eso iría a funcionar.

Y los tratamientos no funcionaron.

Mi marido y yo fuimos de fracaso en fracaso con 11 tentativas fallidas de fecundación in vitro, cuatro cirugías y un embarazo ectópico, nuestros corazones se rompían un poco más cada vez, y nuestra situación financiera empezó a empeorar con cada intento de alcanzar nuestro sueño de la paternidad. Cada fracaso en la concepción de un bebé nos trajo un dolor indescriptible, un dolor que solo quienes han sufrido las consecuencias de la infertilidad pueden entender. El dolor que, estoy segura, ustedes pueden entender y sentir en sus corazones justo en este preciso momento.
A pesar de eso, yo sabía que aún era muy pronto para rendirnos. Había una solución para ayudarnos a tornar nuestros sueños realidad. A través de la subrogación, mi marido y yo fuimos bendecidos con tres hermosos y saludables niños que completaron nuestra familia. Nuestros corazones están llenos ahora, tanto como nuestro hogar. Los suyos también pueden estarlo.
Es por eso que fundé New Life. Quería encontrar un modo para asegurarme que ninguna familia terminara con el corazón roto por un sueño irrealizable. Cuando ustedes colocan su fe en nosotros, están colocando su familia en las manos de personas compasivas que han estado en ese mismo lugar. Entendemos su dolor, sus esfuerzos y su deseo final de tener un bebé y de construir su propia familia.
Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para tornar su sueño realidad. Y lo será.
Apoyo moral, emocional y financiero con respuestas a todas sus preguntas desde el inicio hasta el final de su camino es apenas una parte de lo que hacemos aquí en New Life. No solamente disponemos de la alta calificación y experiencias de nuestros profesionales, sino que además ellos son personas. La empatía y la dedicación a lo que hacemos nos empuja a hacer más y mejor nuestra labor día tras día, para todas las familias que vienen a pedir nuestra ayuda.
Así es como hemos alcanzado nuestras excepcionales tasas de éxito, porque nunca desistimos y tampoco deberían hacerlo ustedes. Es demasiado pronto para darse por vencidos: hay un final feliz para su historia, con el milagro de la vida y un hermoso bebé en sus brazos. Estamos aquí para ustedes, y tomaremos sus manos para caminar lado a lado a cada paso de este camino hasta que puedan tornar su sueño de la paternidad en realidad.

Su bebé está esperando por ustedes.

¿Están prontos para ir a su encuentro?

Mariam Kukunashvili, MD, PhD

Programa de Bebés Garantizados

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